Despedida y cierre

Tras un breve periodo de reflexión y algún comentario sensato recibido, he decidido dar por finalizada la trayectoria de este blog pese a que me había comprometido a seguir hasta las elecciones de mayo, más por cabezonería que por otra cosa. Tenía su razón de ser, pero he cometido una serie de errores y, al margen de las satisfacciones que puedan exigir los afectados, cabe entonar el “mea culpa”. Aunque al principio intenté mantener una línea mínimamente satírica, faltona a lo sumo, pero sin traspasar ciertos límites, con el paso del tiempo la cosa ha ido degenerando y, al final, se ha ido un poco más allá de lo que yo mismo considero razonable.

En primer lugar, presento mis disculpas a las terceras personas que se hayan podido ver afectadas negativamente por algunos contenidos. Que tenga mis querellas con unas personas determinadas no justifica que sus familiares y entorno más cercano tengan ninguna culpa y tengan que verse envueltos en determinados asuntos. A todas esas personas anónimas, mis excusas y que tengan la seguridad que en ningún momento pensé que pudiese afectarles.

Y en segundo lugar, a Armando Robles y los colaboradores de Alerta Digital, La Ratonera u otras personas que se han mencionado aquí de alguna forma y que puedan sentirse legítimamente ofendidas por alguno de los comentarios expuestos. Supongo que la lista es bastante larga, pero si alguien desea que se le presente excusas por algún comentario difamatorio nombrándosele expresamente, que se ponga en contacto con el autor y se le dará satisfacción en este aspecto.

Durante los próximos días iremos retirando los artículos. Como no sabemos a ciencia cierta cuáles se consideran difamatorios y cuáles no (e incluso puede haber diferencias sobre el tema), los eliminaremos todos, a excepción de éste y el anterior. Entendemos que si otros se han mantenido aquí durante meses, éste debe permanecer también por un tiempo prolongado. No lo hacemos para eliminar pruebas, nos consta que, el que ha querido, ha tenido tiempo de sobras para realizar las copias que haya deseado, y en caso contrario puede ponerse en contacto con don Juan Fernández, que supongo tendrá a bien echarle una mano. También se seguirá atendiendo, por lo menos durante un cierto tiempo, la dirección de correo a la que se redirigen tanto los comentarios como el contenido del formulario para contactar directamente. Simplemente creemos que mantener algo que presuntamente hace daño a una persona es peor que eliminarlo.

Dirán que esto es una bajada de pantalones en toda regla para no tener que afrontar consecuencias peores. Pueden pensar lo que quieran, pero he hecho lo que me ha dictado mi conciencia. De todas formas, las críticas, palos y demás caerán de todas formas, tanto si el blog continúa sin novedad, se congela o se elimina totalmente. Criticarán este escrito como igualmente criticarían que no lo hiciese. Por lo tanto, hago lo que a mi me parece más correcto dadas las circunstancias. ¿El resto de consecuencias hacia mi persona? No voy a esconderme ni a lloriquear, lo crean o no, siempre he sido capaz de asumir las consecuencias de mis acciones.

Y para terminar, agradecer tanto el soporte y los ánimos recibidos durante todo este tiempo como las críticas, incluídos los insultos y amenazas, se aprende más de estos que de las alabanzas.

Lluís Valls

Fin del anonimato

Según dijo, lo que realmente ha enfurecido a don Armando y a algunos de sus seguidores (los que, por cierto, tampoco firman los mensajes que dejan aquí con nombre y apellidos) es que se haga todo esto de forma anónima, aprovechando las facilidades que da Internet para arrojar la piedra y esconder la mano. Presuponen que el autor de esto se está ocultando por cobardía, inmadurez para afrontar las consecuencias de sus actos, o lo que sea. En un aspecto, admito que tienen parte de razón. No en la cobardía (lo de la inmadurez, que lo determine otro). Ciertas cosas, mejor dando la cara. En eso llevan toda la razón. Y todas las astracanadas que han estado cometiendo durante meses y años, algunas de las cuales también están tipificadas y se consideran bastante más graves que injuriar o difamar, no sirven para justificar nuestra actitud.

Pues bien. Daremos el paso al frente que nos exigen no sólo ellos sino nuestra propia conciencia. Tarde y mal, pero eso ya no se puede arreglar y, como dicen, más vale tarde que nunca. El responsable de este blog, servidor de ustedes, o sea yo, atiende por Lluís Valls Bernaus, nació en 1970 y actualmente reside en Solsona, provincia de Lleida. Sean cuidadosos porque me consta que, por lo menos, y por raro que parezca, existe otra persona (con la que no tengo ningún vínculo ni nos conocemos de nada) con la que comparto nombre de pila y apellidos, tambíén sería desgracia que el que acabase en el hospital fuese otro (supongo que si quién interviene es la justicia, no fallarán el tiro). Soy licenciado en informática (hasta mediados de los 90, la titulación era una licenciatura, no una ingeniería) y ejerzo como profesional independiente, básicamente me gano el pan como analista programador. La flexibilidad horaria permite cosas como, por ejemplo, actualizar este blog un jueves a las 11 de la mañana sin que nadie pueda quejarse. No soy un experto en seguridad, pero dispongo de los conocimientos suficientes para, de haberlo deseado realmente, hacer todo esto poniéndoselo mucho más difícil a los que querían descubrir quién está detrás. Además de eso, tengo cierta visibilidad en las redes sociales y he colaborado y colaboro con algunas entidades de corte lúdico o social, en alguna ocasión asumiendo cargos en juntas directivas, cosas que también dan cierta visibilidad. Quien quiera investigar por su cuenta, podrá encontrar más cosas (algunas incluso bastante malas, lástima que hace ya años que cerraron cierto foro dedicado al fútbol regional); también alguna foto con la que podrán regodearse, ya que mi perímetro abdominal es superior al del propio Líder. Con esto, espero haber ahorrado parte del trabajo a la Guardia Civil, que tiene asuntos bastante más importantes que atender.

¿La motivación por hacer esto? Que cada uno piense lo que quiera. Dinero, desde luego, no. Esto se hace sin ánimo de lucro, más bien me cuesta una parte significativa de mi tiempo libre. ¿Algún tipo de obesesión enfermiza? Puede que eso sea algo más cercano a la realidad. Pero lo cierto es que uno considera que tanto el editor de Alerta Digital, como el autoproclamado barón de San Casimiro (que fue gracias a él que empezó esta aventura) o algunos de los que de vez en cuando asonam por AD o La Ratonera, son personas muy peligrosas y dañinas para la sociedad, y cualquier contribución, por modesta que sea, en frustar sus propósitos, es algo útil. Y desnudar sus contradicciones y algunas de sus vergüenzas es una forma. Admito que ahora las cosas son más fáciles, hasta bien entrados los 70, decir ciertas cosas de ciertas personas podía ser muy peligroso, no porque pudiesen denunciarte por difamación o porque un energúmeno pudiese insultarte y amenazarte desde un medio de comunicación, sino porque esas mismas persona podían ir a buscarte a tu domicilio, romperte las costillas y encima ponerte una denuncia. Esa época ya ha terminado y, mal que les pese a algunos, no volverá, puede que eso explique parte de su agresividad. Ahora no es peligroso cantarles cuatro cosas a esos caballeros.

Poca poca más por hoy. Ahora ya pueden continuar como quieran. No les tengo miedo. Y no porque sea intocable: ni tengo previsto mudarme a Andorra ni tengo una enfermedad terminal por la que me queden pocas semanas de vida (por lo menos, que yo sepa). Si esto no cierra por mandato judicial o evitar complicaciones graves, seguiremos pero no hasta mucho más allá de las elecciones de mayo, era una decisión que ya estaba tomada , ahora sonará a falso, pero lo cierto es que personalmente me va a satisfacer ver el resultado que sacan los distintos proyectos de corte identitario, nacionalcatólico y/o nacionalsocialista. No para arrogarme mérito alguno, que no lo tengo, pero será divertido.